Por Ramón Mercedes.
NUEVA YORK.- Este miércoles entró en vigor en este estado la Ley de Asistencia Médica para Morir, que permite a personas con enfermedades terminales, a quienes les resten seis meses o menos de vida y cumplan con requisitos estrictos, soliciten medicamentos para poner fin a sus vidas, informó la gobernadora Kathy Hochul.
En el estado de NY, con 62 ciudades, residen 20 millones de habitantes, entre ellos cerca de un millón de dominicanos.
Para acogerse a esta disposición, la persona debe tener al menos 18 años y padecer una enfermedad terminal confirmada médicamente, que probablemente cause la muerte en un plazo de seis meses, estar en pleno uso de sus facultades mentales y ser físicamente capaz de autoadministrarse la medicación letal.
La ley de NY es considerada una de las más estrictas del país. Contempla diversas salvaguardias, entre ellas múltiples solicitudes por parte del paciente, el requisito de residencia y una evaluación de salud mental.
Asimismo, protege a las instituciones religiosas que no deseen participar en el proceso. Tras la firma de la ley por parte de Hochul, el Departamento de Salud del estado recibió el encargo de elaborar el marco para su implementación.
El mes pasado, las autoridades sanitarias anunciaron directrices sobre cómo solicitar y administrar los medicamentos, lo que dio lugar a varias impugnaciones legales destinadas a impedir la aplicación de la norma.
Con esta medida, NY se convierte en el decimocuarto estado de Estados Unidos en legalizar la asistencia médica para morir. Esta práctica también está permitida en California, Colorado, Delaware, el Distrito de Columbia, Hawái, Illinois, Maine, Montana (por decisión judicial), Nueva Jersey, Nuevo México, Oregón, Vermont y Washington.
La ley entra en vigor tras una década de lucha por parte de sus partidarios, que enfrentaron una férrea oposición de la Iglesia Católica, organizaciones defensoras de los derechos de las personas con discapacidad y algunos proveedores de servicios de salud.
Los defensores de la legislación celebraron su aprobación y manifestaron su interés en ampliar el acceso a los cuidados paliativos. Además, expresaron su esperanza de que otros estados con iniciativas similares, como Maryland, Massachusetts, Virginia y Minnesota, sigan el ejemplo de Nueva York.





